13932791_10155061066098765_4455175791686469177_nAconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.
Lucas 11:1

Cuando los discípulos vieron la vida de oración tan singular que tenía Jesús. Ellos se le acercaron y le dijeron: “Señor enséñanos a orar”. Si Jesús anduviera decretando y declarando. Los discípulos le hubieran dicho: “Señor enséñanos a decretar y a declarar”. Si Jesús anduviera orando en idiomas incoherente y cayendo en trances espirituales,  que llaman orar en lengua. Los discípulos le hubieran dicho: “Señor enséñanos a orar en lenguas”. Pero como Jesús nunca decreto, ni declaro,  mucho menos oro en lenguas raras e incoherentes. Sino, que toda su vida en esta tierra fue una vida de oración al Padre. Entonces sus discípulos entendieron que debían seguir ese mismo ejemplo del Señor,  y por eso, la petición de ellos fue: “Señor enséñanos a orar”.

Amados hermanos(a), iglesia del Señor dejen de seguir estos modelos metafísicos y anti bíblicos que muchos falsos pastores y apóstoles han introducido en sus iglesias. Quien decreta,  declara y habla u ora en lenguas,  no está siguiendo el ejemplo de Jesús,  ni tampoco la palabra de Dios,  ya que ningún verdadero discípulo de Jesús no decreto,  no declaro,  y no oró, ni habló en lenguas raras. De Jesús sus discípulos aprendieron a orar al Padre para que él  haga su voluntad en la tierra como así se hace en el cielo. Y precisamente esa es la enseñanza que muchos hoy han ignorado de la biblia. El juicio de Dios será sin misericordia sobre aquellos que han enseñado a muchos en la iglesia a decretar,  a declarar,  a hablar en lenguas. Pero nunca a orar. David Durelia

Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Mateo 6:9