I Pedro 1:15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;

Es muy alarmante ver como hoy en día el mensaje de santidad ha ido desapareciendo poco a poco de muchos púlpitos, aun denominaciones que por siglos tenían su fundamento en el mensaje de santidad, hoy se les escucha, predicando mensajes tan vacíos, y humanos como: la prosperidad, la multiplicación, y un supuesto avivamiento que viene, y nunca llega; por eso reflexionando en todo esto, hago estas preguntas: ¿Qué ha pasado con el mensaje de santidad? ¿Por qué se ha dejado de predicar en muchas iglesias? ¿Es un mensaje retrogrado? Actualmente los pocos, entre los cuales me incluyo, que hoy nos atrevemos a ser constantes con la predicación de la santidad, nos tildan de retrógrados, sin visión nueva, o simplemente que estamos perdiendo el tiempo. El mensaje de santidad ha venido a ser toxico para muchos pastores, y cualquiera que osa predicar este mensaje, también se hace toxico para muchos en el cristianismo. Pero queridos hermanos, lamento decirles a aquellos que piensan así, que el mensaje de santidad, no es retrogrado, ni aburrido, ni toxico. El mensaje de santidad es la centralidad de toda la biblia. Desde Génesis hasta Apocalipsis, no hay ni un libro de la biblia que no hable de santidad, de hecho, la biblia fue escrita para hacernos saber que hay un Dios santo, que aborrece el pecado, y que por ninguna razón, pasara por alto el pecado de nadie que no se deje salvar por su hijo Jesucristo.

Tito 2:11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,

Tito 2:12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,

Otra razón por la cual la biblia fue escrita, fue con la finalidad de que al leerla, y practicar cada palabra que hay en ella, fuésemos también santos, delante de Dios, y de esta manera poder tener una perfecta intimidad con ese Dios santo. A diferencia de lo que muchos predican hoy, Dios no está interesado en que usted sea rico, pobre, prosperado, bendecido, que alcance sus sueños, que tenga una mega iglesia, que sea un gran  apóstol, que haga enormes cruzadas, o que sane a toda una nación en actividades de milagros. Amados hermanos, y hermanas, a nuestro Dios lo único que le importa es que usted y yo seamos: SANTOS. Y por eso, es tan triste ver como muchos han ido remplazando el único mensaje que nos llevara a la presencia de Dios.

Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

El mensaje de santidad no es un mensaje retrogrado, lastima por aquellos que por buscar la modernidad en sus iglesias, han echado a un lado este mensaje. La santidad es un mensaje que abarca todos los tiempos, que involucra a cada hombre y mujer en esta tierra, y es el único mensaje que durará por toda la eternidad: Dios, es santo.

Mi oración a Dios, y mi exhortación a cada predicador, es que volvamos al mensaje de santidad, a ese mensaje que Dios demanda a cada hombre una vida en santidad, a ese mensaje que le costó tanto a hombres como los apóstoles,

John Wesley y tantos otros. Predicar sobre una vida de santidad, no debería ser algo que un pastor predica de vez en cuando para darle variedad a sus mensajes.

No, mis hermanos, predicar santidad debe ser el mensaje que ocupa a cada pastor, a cada predicador, a cada evangelista, a cada cristiano. Si nuestro mensaje no trata sobre un Dios santo, que demanda a los hombres una vida en santidad delante de Él, estamos perdiendo el tiempo, estamos llenando iglesias de gente que nunca conocerá a Dios, de gente que aunque canten, ofrenden, tengan ministerios, terminaran en el infierno, ya que no han tenido la salvación.

Es imposible ser salvo, sin ser santo.

II Tesalonicenses 2:13 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,

Isaías profetizo que cuando Jesucristo viniera a esta tierra, El haría un camino, y ese camino, no es un camino de prosperidad, ni avivamiento, sino de santidad.

Isaías 35:8 Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.

Por favor retomemos el mensaje de santidad, regresemos a la sendas antiguas, en donde estar en una iglesia era un lugar para escuchar mensajes de santidad, y no de prosperidad material. Cristo está muy cerca, y los días son pocos, aprovechemos el tiempo que queda para enseñarle a la gente como vivir en santidad, como ser santos, como ser puros, ya que son ese tipo de gente que el Señor viene a buscar. En el rapto, no subirán las iglesias más grandes, ni las más ricas, sino las que están sin manchas, ni arrugas, es decir, las que son santas..

Que Dios, a través de su Espíritu, nos ayude a vivir una vida en santidad un día a la vez, y así estar preparados para su pronta venida.. David Durelia

2 Pedro 3:14 Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e Irreprensibles, en paz.