Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Romanos 5:12

Génesis 3:1-6 El día que todo cambio

En los dos primeros capítulos del libro de Génesis, vemos como Dios hizo la creación y luego creo al hombre a su imagen y semejanza, el séptimo día Dios mismo concluyó que todo lo que había hecho era bueno en gran manera. Dios hizo una tierra perfecta, para que lo habitaran hombres perfectos.

Pero un día todo cambio, Eva posiblemente tenia varios días merodeando cerca del árbol, que Dios les había dicho claramente que no la comieran, porque el día que lo hicieran morirían.

Y un día llego satanás, quien habiendo escuchado la ley que Dios le había dado a la primera pareja de la humanidad, entablo una conversación con Eva que desde ese día hundiría a la humanidad en la mas grande tragedia cuando por medio de Adán y Eva entrará el pecado al mundo.

Veamos como fue la estrategia satánica para llevar a que voluntariamente Eva comiera del fruto prohibido.

Satanás ese día logro:

  • Poner en duda la palabra de Dios
  • Hacer ver la palabra de Dios como algo sin provecho
  • Desviar la atención de Eva sobre el mandamiento que Dios le había dado
  • Añadirle a la palabra que ya Dios había hablado
  • Despertar la codicia en Eva
  • Cautivar sus sentidos
  • Dejar que ella voluntariamente viole el mandamiento de Dios

Y así Eva fue seducida y comió, y dio a Adán, el cual también comió. Y así entro el dolor del pecado.

Pero esa acción no iba a quedar así, y el hombre iba a ser confrontado por Dios y pagar las terribles consecuencias del pecado.

CONSECUENCIAS DEL PECADO Génesis 3:7-24

  • El hombre murió espiritualmente
  • La corrupción entro en el hombre
  • Entro la auto justificación
  • La irresponsabilidad
  • Trajo el primer juicio de Dios en la humanidad
  • Entro la muerte física en el mundo
  • El hombre fue sacado de la presencia de Dios

Ojala y cada día podamos entender la magnitud del pecado y sus efectos devastadores en la humanidad. Pero también podamos sentir la urgencia de un Salvador y así clamar a Jesucristo el hijo de Dios, para que nos salve, y nos de un nuevo corazón, y una vida nueva en Cristo Jesús.. David Durelia