Sin Dios el hombre por más que quiera no podrá volar.

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Sin Dios el hombre por mas que quiera no podra volar      En suiza, hay un jardín zoológico muy grande, allí conviven aves de diferentes especies y de diversos lugares, en un sector se crían ciertos cuervos marinos de colores vistosos. Por su habilidad para volar, desde el momento en que ingresan al parque se les corta el tendón de sus alas imposibilitándoles así su vuelo, la misma práctica se le realiza a aquellos que nacen en cautiverio en el mismo parque.

     En cierta época del año, sus congéneres libres, llegan en grandes bandadas a realizar una parada obligada en su vuelo migratorio. Unos de un lado de la malla metálica, otros de la otra, se miran y se comunican en su propio lenguaje, llegado el momento de continuar el viaje, los que pararon a descansar levantan vuelo y se alejan ante la triste mirada de los cuervos en cautiverio, los cuales de manera instintiva agitan y baten sus alas, pero por más que lo intentan no logran levantar vuelo, y si llegan a conseguir volar un poco, no irían mas allá de donde su jaula se lo permite, así que, están doblemente imposibilitadas para volar y se quedan con la mirada triste viendo a sus compañeros alejándose en el horizonte.

     Lo mismo sucede con la especie humana. Dice el apóstol pablo en romanos 3:23 que, a causa del pecado, todos estamos imposibilitados de remontar vuelo a una vida que de gloria a Dios, elevándose por encima de la mediocridad de este mundo. Apreciado amigo, el pecado te quita la capacidad de volar y te liga a la baja esfera del egoísmo y lo temporal de esta vida terrenal y finita. Lo más espiritual del hombre, sea su religión, su ética o sus nobles ideales, no son más que aleteos con alas mutiladas, que jamás podrán darles el vuelo que se necesita para acceder a la total libertad. Deja que Dios restituya tu vida y con ella la capacidad de volar. Vivirás en una nueva dimensión, libre y superando las adversidades de la vida. Aquellos que viven buscando otra opción a su manera, solo agotan sus fuerzas en intentos vanos. Solo una experiencia de amistad y relación intima con Jesús, podrá hacerte verdaderamente libre y te dará alas que nunca serán cortadas…

David Durelia