1 Corintios 2:16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo.

En el día de hoy, el mundo critica fuertemente a los cristianos, y nos acusan de ser gente de mentes cerradas, se nos acusa de ser legalistas, y se nos acusa de andar juzgando a todo el mundo. Y es totalmente entendible que el mundo lance estos ataques en contra del cristianismo, ya que ellos están ajenos a la vida de Dios.

Pero lo que es preocupante y alarmante es oír a personas dentro del cristianismo, oír pastores, oír a los falsos apóstoles y profetas, acusando a cristianos de ser mente cerradas , de no ser mentes abiertas, o de no abrirnos  a los nuevos pensamientos del siglo XXI.

Y lo que yo le pregunto a esos líderes, que entienden ellos por ser de mente abierta: ¿Qué toleremos los pecados? ¿Qué dejemos que en la iglesia se infiltren los pensamientos de la nueva era como decreto, y declaraciones positivas? ¿Qué no hablemos en contra del pecado, para no comprometer ministerios corruptos? ¿Qué inventemos una nueva forma de santidad permisiva acoplada al sistema actual? ¿Qué dejemos de enseñar el evangelio bíblico para ponernos a imitar al mundo en cuantas cosas hace?

Bueno si eso es tener mente abierta, pues, yo no quiero ser de mente abierta, no importa cuánto se nos critique, no importa cuán intransigente podamos parecer, no importa si ganamos o perdemos amigos. Si ser de mente abierta significa aplaudir el pecado dentro o fuera de la iglesia, si ser de mente abierta, significa abrazar cuantas doctrinas heréticas y erróneas hay por allí, solo para no ser irrespetuoso. Definitivamente no quiero ser de mente abierta.

Pero más allá de lo que quiero o no, la biblia nunca nos ha mandado como cristianos a ser de mente abierta, ni de mente cerrada. Dios quiere que tengamos la mente de Cristo, y tener la mente de Cristo significa pensar como la biblia piensa, criticar lo que la biblia critica, condenar lo que la biblia condena, llamar pecado, a lo que la biblia llama pecado, ofrecer la única solución bíblica para el hombre en sus pecados, a Jesucristo el Salvador, y sobre todo demandar de los hombres, lo que la biblia continuamente demanda: Arrepentimiento de su vida de pecado.

Eso es lo que significa tener la mente de Cristo, y está claro por  toda la biblia, que todo aquel que ha procurado caminar con la mente de Cristo, nunca será aplaudido, ni abrazado por esta sociedad, que no le gusta ser confrontado con sus pecados, y sus ofensas a Dios.

Hablemos de Daniel, Elías, Ananías, Jeremías, Juan el bautista, Jesús el Hijo de Dios, los apóstoles del Señor, Esteban, y tantos otros que fueron odiados, y repudiados por sus sociedades en su momento, por una sola cosa, porque ellos, no estaban amoldados al sistema de su época, ellos no buscaban tener mente abierta, ni mente moderna, ellos tenían la mente de Dios, y por eso el mundo no los ´podía soportar.

Amados hermanos(a) dejemos de buscar encajar en este mundo, dejemos de buscar hacernos igual a este mundo en sus pecados, y en sus vanidades, dejemos de andar pensando como lo hacen los hombres ajenos a la vida de Dios. Usted y yo el día que Cristo nos cambió, no solo cambio nuestra eternidad, cambio también nuestra vida y nuestra manera de pensar, y eso nos lleva a ver, a este mundo desde la óptica de la palabra de Dios, por ello debemos seguir estudiando la palabra de Dios, para que cada día usted y yo podamos tener la mente de Cristo. David Durelia

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Filipenses 4:8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.